La nariz y las alergias

Las alergias son una respuesta que tiene nuestro sistema inmunitario frente a ciertos elementos que entran en contacto con nuestro organismo. Sin embargo, existe como una especie de defecto en este sistema y que identifica estas sustancias como agresoras, cuando en realidad no lo recibes.

¿Te has preguntado una vez porque la mayoría de las alergias se manifestaron en la nariz? Lo cierto es que es en esta zona exacta en donde nuestro organismo tiene su primera barrera para evitar que los alérgenos puedan llegar a penetrar. Además, la propia mucosa nasal, la que tanto nos afecta cuando estamos seguros de que podemos respirar con normalidad, tiene la habilidad de retener las sustancias para que, según nuestro organismo lo entiende, nos defienda. Una buena manera de prevenir el uso de los mejores humidificadores del mercado.

Y a todo esto le acompañarán síntomas como picores, estornudos, secreciones, construcción y, en casos extremos, hasta la pérdida de él olfato hasta un cierto nivel.

La mayoría de las alergias se presentan en primavera, ya que uno de los alérgenos más comunes es el polen. Es en esta estación cuando el polen prolifera en el ambiente, ya que las células reproductoras de las placas se plantas en ese período de tiempo.

 

¿A qué nos referimos con una alergia nasal?

Entendemos como una alergia nasal a la inflamación que se produce en la zona de las membranas mucosas de nuestras fosas nasales.

Se manifestará con los siguientes síntomas:

 Síntomas de las alergias nasales

Los síntomas dependerán de la alergia en cuestión, y la intensidad de los mismos puede variar.

Estornudos: Los estornudos suelen estar presente en prácticamente cualquier tipo de alergia. Sin embargo, es importante diferenciarlos de los estornudos habituales que podemos tener en cualquier momento de nuestro día a día. Aquellos estornudos producidos por alergias nos afectarán en series de 20 o más, y seremos incapaces de poder pararlos.

Picor: Este es otro síntoma habitual de la alergia nasal; empezaremos a experimentar un cierto picor a lo largo de toda la nariz que no podremos aliviar.

Obstrucción nasal: Cómo ya hemos comentado, la mucosidad, o mocos, son la respuesta defensiva de nuestro organismo para evitar el avance de los alérgenos. Sin embargo, la acumulación de la misma afectará a las fosas respiratorias. Aquí también tenemos que estudiar la rinorrea que es el tipo de secreción nasal más tedioso, y que se conoce como el típico goteo.

Lagrimeo: Además, las alergias nasales no solamente tendrán efecto en esa zona exacta, sino que también provocará algunos cambios nuestros ojos, como haciéndolos más sensibles a los agentes del medio y, por lo tanto, produciendo sensación de picazón y de lagrimeo. Éste último síntoma es mucho más habitual en los adolescentes, aunque también se puede producir en los adultos.

Las estadísticas han concluido que las alergias nasales han aumentado su impacto en un 15% en los últimos años.

 Tratamientos contra las alergias nasales

Antes de empezar a medicarnos por nuestra cuenta, será crucial acudir al médico para que nos haga un análisis físico e identifique nuestros síntomas.

En las pruebas para la alergia podrán revelar exactamente cuál es el agente que no está siendo tolerado por nuestro organismo; si estamos hablando del clásico polen u otras sustancias considerar.

Existen ciertos casos en los que el médico podría llegar a determinar que el paciente no debería de someterse a ciertas pruebas cutáneas. En este caso, también existen algunos exámenes de sangre determinados que ayudaran a conseguir el mismo objetivo.

A continuación, vamos a ver algunos de los tratamientos más habituales para combatir las alergias de la nariz:

 Cambios en nuestro estilo de vida

Independientemente de que el facultativo recomiende o no algún tipo de fármaco, lo primero que nos dirá es que tenemos que cambiar nuestro estilo de vida.

Tendremos que esquivar el polen lo máximo posible, pero no tardaremos en darnos cuenta de que a veces esto será bastante complicado.

Se nos recomendará que compremos humidificadores, que tengamos nuestra casa siempre limpia (evitando la proliferación del polvo) y que es que vemos aquellas zonas excesivamente secas.

 Fármacos

Antihistamínicos: Estos fármacos funcionan bastante bien a la hora de combatir los síntomas de estas alergias. La gran mayoría de ellos se pueden tomar de manera oral y ni tan siquiera necesitaremos receta para comprarlos en la farmacia; pero siempre se recomienda que el médico nos los haya mandado.

Desgraciadamente, algunos de ellos tienen ciertos efectos secundarios como somnolencia. Por ello, deberíamos tener previamente los efectos adversos para evitar cualquier accidente.

Nosotros te recomendamos aquellos antihistamínicos que funcionan en forma de aerosol: éstos se aplican en las fosas nasales durante una determinada frecuencia de tiempo y, de forma progresiva, ayudará a acabar con los síntomas.

Corticoesteroides: Son los más utilizados cuando se quiere conseguir un alivio puntual, pero si los usamos de forma frecuente funcionarán estupendamente. Son los que pueden utilizar tanto los adultos, como los niños sin muchos riesgos asociados.

Son mucho más numerosos que los antihistamínicos, pudiendo encontrar diferentes marcas en el mercado sin necesitar receta para ellos.

Descongestionantes: Los descongestionantes están preparados para acabar con los síntomas de la congestión, aunque no para tratar la alergia en sí. Tienen un pequeño problema y es que no deberían de utilizarse durante más de tres días porque podrían irritar las fosas nasales, así como provocar problemas de importancia.

Otros: También existen otros medicamentos, como los inhibidores de leucotrienos, que son capaces de actuar contra los alérgenos para evitar, en cierto grado, que el cuerpo los reconozca como elementos extraños.

 Vacunas

Las vacunas contra los alérgenos más comunes son aquellas relacionadas con el polen; pero sólo son utilizadas en última instancia, si los síntomas que produce el alérgeno son complicados de controlar.

El tratamiento requerirá de inyecciones regulares en donde la dosis se incrementa, para aumentar la tolerancia al polen.

No siempre se recomiendan.

 

Si se presentan síntomas graves en la alergia, si es un tratamiento antes efectivo, ahora no funciona, o si se puede hacer una cita previa.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *